Es tan común informarnos en la actualidad sobre el pronóstico del tiempo, que muchas veces no nos cuestionamos cómo se realiza esta actividad para que estemos enterados con puntualidad sobre el clima que tendremos en el día o en la noche.


Entre los distintos instrumentos o herramientas que se usan para saber el clima, se encuentra el barómetro, que mide la presión atmosférica y con esto se puede saber los cambios o variaciones climáticas que hay en el planeta Tierra.


La mayoría de las estaciones meteorológicas automáticas basan sus predicciones en las variaciones de la presión atmosférica.


Existen en el mercado distintos tipos de barómetros:


De mercurio: conocido también como tubo de Torricelli, fue el primer barómetro construido con un tubo de vidrio de 850 mm de largo, el cual contiene como líquido el mercurio.


De Fortín:  es una modificación de un tubo de Torricelli, para evitar que el tubo de vidrio se quebrara, ya que fue envuelto en otro metálico.


Aneroide: no utiliza mercurio, también es conocido como barómetro holostérico o metálico. Funciona a través de una cápsula metálica en la que se ha generado un vacío.


Digital: es lo más actual y en su operación permite dar datos precisos y automáticos, es fácil de leer, de manejo sencillo y tiene analizador de humedad incorporado.


Pero los barómetros no se limitan a medir las variaciones climáticas, también se usan en los procesos de la industria alimentaria, cosmética, investigación, etc.


Artículo creado con información de los sitios Testo.com, 4.ujaen.es, ingmecafenix.com y Paraquesirve.tv.